Era un partido para dejarse la piel. Para no dar tregua al rival. Para morir en el intento si hacía falta. O como lo definió perfectamente Tagliafico entre semana: "Para salir a matar". Y en parte así ...
«Para mi corazón basta tu pecho», escribió Neruda en uno de sus poemas. Lo que no podía saber (aunque sí lo supo intuir) es que, efectivamente, la comprensión del otro pasa precisamente por ese órgano ...
Bucarest no formará parte de la memoria sentimental de los aficionados del Valencia CF, como Bruselas, Milán, París o Goteborg. Toda remontada épica implica, necesariamente, un partido de ida ...